Recuerdo con dolor aquella noche en que unos amigos y yo dormimos en el campo. Aquella noche aterradora pasa ante mis ojos cuando observo hacia el horizonte y me doy cuenta que todo se ha ido y que soy un despojo que DIOS ha hecho al destruir mi vida.
Esa noche, usamos carpas y dormimos a la intemperie a 10 km. de la cabaña más cercana, hicimos una fogata y nos reunimos ante ella, contamos historias de terror y luego nos fuimos a dormir. A media noche una basta luz inundó la fogata y nos despertamos; vimos una sombra aterradora, al instante salimos corriendo en dirección a la cabaña. De pronto, la sombra se hacía cada vez mas inmensa, seguíamos corriendo. Uno de mis amigos tropezó y fue absorbido por la oscuridad; sólo quedábamos cuatro. Decidimos ir en dirección al río y este a su vez nos haló hacia él. Eso es lo último que recuerdo. Desperté en un hospital helado y empapado, pregunté -¿Qué había pasado?- y lo único que me respondieron fue que me encontraron flotando en aquel río -¿Y mis amigos?- , -Te encontramos sólo flotando junto a unos montones de carbón-.